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Tuesday, October 08, 2013

Beatificación de 74 Hermanos Mártires Lasallistas

Saludos a todos(as):

En este mes de octubre de 2013, tendremos el gusto de ser testigos del testimonio de vida de 74 Hermanos Lasallistas que fueron martirizados en España, en la época de la guerra civil española.





A continuación, un material que han elaborado los Hermanos de España sobre este gran acontecimiento.

Los datos históricos nos cuentan que personas que habían dedicado su vida de forma incondicional a Dios a través de la educación, las vieron segadas sin saber ni cómo ni por qué...


Sunday, April 21, 2013

Mensaje del Regina Coeli del Papa Francisco, Domingo IV Pascua, 21 abril 2013

Les comparto este interesante mensaje del Papa Francisco, en este domingo IV de Pascua, cuyo referente es el pasaje del Buen Pastor y donde también estamos celebrando la 50 Jornada Mundial de Oración por las Vocaciones bajo el lema "Las vocaciones signo de esperanza basada en la fe".



Mensaje del Regina Coeli del Papa Francisco, Domingo IV Pascua, 21 abril 2013, Día del Buen Pastor, Jornada Mundial de Oración por las Vocaciones.




¡Queridos hermanos y hermanas, buenos dias!

El Cuarto Domingo del Tiempo de Pascua está caracterizado por el Evangelio del Buen Pastor – en el capítulo decimo de San Juan –, que se lee cada año. El relato de hoy narra estas palabras de Jesús: « Mis ovejas escuchan mi voz, yo las conozco y ellas me siguen. Yo les doy Vida eterna: ellas no perecerán jamás y nadie las arrebatará de mis manos. Mi Padre, que me las ha dado, es superior a todos y nadie puede arrebatar nada de las manos de mi Padre. El Padre y yo somos una sola cosa» (10,27-30). En estos cuatro versículos se encuentra todo el mensaje de Jesús, está el núcleo central de su Evangelio: Él nos llama a participar en su relación con el Padre, y ésta es la vida eterna.

Jesús quiere establecer con sus amigos una relación que sea el reflejo de aquella que Él mismo tiene con el Padre: una relación de pertenencia recíproca en la confianza plena, en la íntima comunión. Para expresar este entendimiento profundo, esta relación de amistad Jesús utiliza la imagen del pastor con sus ovejas: él las llama y ellas reconocen su voz, responden a su llamado y lo siguen. ¡Esta parábola es hermosísima! El misterio de la voz es sugestivo: desde el vientre de nuestra madre aprendemos a reconocer su voz y aquella del papá; por el tono de una voz percibimos el amor o el desprecio, el afecto o la frialdad. ¡La voz de Jesús es única! Si aprendemos a distinguirla, Él nos guía por el camino de la vida, un camino que supera también el abismo de la muerte.

Pero a un cierto punto Jesús dice, refiriéndose a sus ovejas: « Mi Padre, que me las ha dado…» (Jn 10,29). Esto es muy importante, es un misterio profundo, no fácil de comprender: si me siento atraído por Jesús, si su voz calienta mi corazón, es gracias a Dios Padre, que ha puesto dentro de mí el deseo del amor, de la verdad, de la vida, de la belleza… ¡Y Jesús es todo esto en plenitud! Esto nos ayuda a comprender el misterio de la vocación, especialmente de las llamadas a una especial consagración. A veces Jesús nos llama, nos invita a seguirlo, pero quizás sucede que no nos damos cuenta que es Él, justo como le pasó al joven Samuel. Hoy, aquí en la Plaza hay muchos jóvenes. Quisiera preguntarles: ¿han escuchado a veces la voz del Señor que a través de un deseo, una inquietud, les invitaba a seguirlo más de cerca ? ¿Han tenido ganas de ser apóstoles de Jesús? Es necesario jugarse la juventud por grandes ideales. ¡Pregunta a Jesús qué cosa quiere de ti y sé valiente! Detrás y antes de cada vocación al sacerdocio o a la vida consagrada, está siempre la oración fuerte e intensa de alguien: de una abuela, de un abuelo, de una madre, de un padre, de una comunidad… Es por esto que Jesús ha dicho: « ¡Rueguen al dueño de los sembrados –o sea a Dios Padre- que envíe trabajadores para la cosecha!» (Mt 9,38).

Las vocaciones nacen en la oración y de la oración; y sólo en la oración pueden perseverar y fructificar. Me gusta subrayarlo hoy, que es la “Jornada mundial de oración por las vocaciones”. Oremos en particular por los nuevos Sacerdotes de la Diócesis de Roma que he tenido la alegría de ordenar esta mañana. E invoquemos la intercesión de María, que es la Mujer del “sí”. Ella ha aprendido a reconocer la voz de Jesús desde cuando lo llevaba en el vientre. ¡Que María nos ayude a conocer cada vez mejor la voz de Jesús y a seguirla, para caminar en el camino de la vida! (Traducción del italiano, Raúl Cabrera-RV).

Referencia: http://www.revistaecclesia.com/regina-coeli-del-papa-francisco-domingo-iv-pascua-21-abril-2013/

Indivisa Manent


C@rpe Diem!




Wednesday, January 30, 2013

Lo que somos es un regalo de Dios

Me encuentro de visita en la comunidad Lasallista que está animada por Jóvenes Lasallistas y Hermanos Lasallistas, es una obra en la que he quedado impactado por la entrega generosa de estos y estas jóvenes, los(as) cuales han decidido hacer un alto en su vivir y han optado por entregar un año de su vida al servicio de las personas que más lo necesitan en la Sierra de Durango (MX).

Estando aquí, me he encontrado un pequeño retablo en el cual está inscrito:

"Sólo puede ser llamado notable el hombre que se distingue de los demás por los recursos de su espíritu y que sabe contener las manifestaciones provenientes de su naturaleza, mostrándose al mismo tiempo, justo e indulgente hacia las debilidades de los demás".

Adjunto también se encuentra otra frase:

"Lo que somos es un regalo de Dios para nosotros; en lo que nos convertimos es un regalo para nuestro Dios".

Ambas frases no tienen referencia, sin embargo, me parece que reflejan muy acertadamente, el trabajo y la misión que esta comunidad de Jóvenes y Hermanos realizan con la gente de estos lugares.

Que el Señor siga bendiciendo la noble y desafiante misión que han decidido vivir.


Indivisa Manent

Carpe Diem!

Friday, January 18, 2013

Consideraciones para promover la Cultura Vocacional



Este artículo tiene la finalidad de apoyar la reflexión y las acciones de todo aquel que tenga la misión o la responsabilidad de promover la cultura vocacional ahí en el entorno en el que se encuentra. Espero que sea una ayuda que apoye en verdad dicho trabajo, confiando en que no llegue a ser un estorbo. Gracias por visitar este espacio. 


A partir de las visitas que he tenido oportunidad de hacer a diferentes grupos vocacionales, así como escuchar las voces de otros jóvenes que no pertenecen a estos grupos y que sin embargo, están con una inquietud vocacional, descubro hoy en día, que el modo de dar el mensaje sobre nuestra vocación consagrada, es muy desafiante, por ello sugiero algunas consideraciones, que si bien no son las únicas, me parece que pueden ser una buena ayuda y orientación.

De modo inicial, nos debe de quedar claro, lo que queremos promover cuando hablamos de cultura vocacional, es por ello, conveniente recordar, lo que el Beato Juan Pablo II expresó al respecto, para darle fundamento:

Deseo, ante todo, llamar la atención hacia la urgencia de promover las que podemos llamar "actitudes vocacionales de fondo", que originan una auténtica "cultura vocacional". Esas actitudes son: la formación de las conciencias, la sensibilidad ante los valores espirituales y morales, la promoción y defensa de los ideales de la fraternidad humana, del carácter sagrado de la vida humana, de la solidaridad social y del orden civil. Se trata de lograr una cultura que permita al hombre moderno volverse a encontrar a sí mismo, recuperando los valores superiores de amor, amistad, oración y contemplación. Este mundo, atormentado por transformaciones a menudo lacerantes, necesita más que nunca el testimonio de hombres y mujeres de buena voluntad y, especialmente, de vidas consagradas a los más altos y sagrados valores espirituales, a fin de que a nuestro tiempo no le falte la luz de las más elevadas conquistas del espíritu.
Hoy está muy extendida una cultura que induce a los jóvenes a contentarse con proyectos modestos, que están muy por debajo de sus posibilidades. Pero todos sabemos que, en realidad, en su corazón existe inquietud e insatisfacción ante conquistas efímeras; que existe en ellos el deseo de crecer en la verdad, en la autenticidad y en la bondad; que están a la escucha de una voz que los llame por su nombre. Esta inquietud, por otra parte, es precisamente la señal de la necesidad inalienable de la cultura del espíritu. La pastoral de las vocaciones hoy ha alcanzado tal dimensión histórico-cultural que no sólo pone de manifiesto la crisis, sino también el resurgir de las vocaciones. Es necesario, por tanto, promover una cultura vocacional que sepa reconocer y acoger aquella aspiración profunda del hombre, que lo lleva a descubrir que sólo Cristo puede decirle toda la verdad sobre su vida.
Esta cultura de la vocación constituye el fundamento de la cultura de la vida nueva, que es vida de agradecimiento y gratuidad, de confianza y responsabilidad; en el fondo, es cultura del deseo de Dios, que da la gracia de apreciar al hombre por sí mismo, y de reivindicar constantemente su dignidad frente a todo lo que puede oprimirlo en el cuerpo y en el espíritu (S. S., 1992).

Ahora vamos hacia las consideraciones…

En la actualidad, parece que ya no nos podemos dar el lujo de desperdiciar el tiempo valioso que tenemos ante los jóvenes que expresan su interés en nuestra vocación, sería una lástima por ejemplo, que el “atractivo” de las reuniones de los grupos vocacionales, pudieran ser los “refrigerios y juegos” y no tengo nada en contra de ellos, sin embargo hoy en día, el joven valora más que nunca nuestro diálogo, nuestra reflexión y nuestra presencia efectiva con él (primera consideración).

Incluso dada la concientización que tienen nuestros jóvenes, por los mismos procesos que nosotros hemos favorecido en su educación y formación, más lo que el mundo globalizado le ha dado, sobre sus conocimientos y sobre sus personas, invita a que seamos respetuosos con sus inquietudes (segunda consideración) y aunado a lo anterior, algo que no es nuevo es… “escuchar” y que esa escucha que hagamos del joven, sea una escucha de lo que el joven quiere decir (tercera consideración) y no tanto de lo que nosotros querramos escuchar, porque dependiendo del tipo de escucha que elijamos, podrá el primero, sincerar, transparentar y promover la confianza en nosotros, o el segundo, podrá entorpecer, viciar o romper la confianza del joven en nosotros como sus acompañantes.

Una última consideración, es la libertad (cuarta consideración), porque si dejamos que el joven sea libre en su decisión y en su discernimiento, estaremos propiciando por un lado, sentimientos de identificación y de confianza de los jóvenes en nuestro estilo de vida y por otro lado, a que el joven llegue a emprendimientos audaces, como la toma de decisión de vivir desde mucho antes nuestro estilo de vida.

Parece que el modo de “tocar las mentes y los corazones” de los jóvenes bajo las consideraciones anteriores, invita a reelaborar en ideas simples nuestro “Ser Religioso(a)”, de este modo, podremos conducir la comprensión de nuestra vocación, en una época en la que no es fácil entender y atender a los jóvenes.

En definitiva, llevar estas consideraciones a la práctica quizá no son del todo sencillas, sin embargo, tengo la confianza de que en la medida, en que nos conozcamos a nosotros mismos y en la medida en que pongamos nuestra confianza en Dios, llegaremos a ser acertados “pastores” de nuestros jóvenes.
Para concluir, me permito reproducir la oración que el mismo Juan Pablo II utilizó en la que fue la XXX Jornada de oración por las vocaciones (S. S., 1992):

Señor Jesucristo, Pastor bueno de nuestras almas, tú que conoces a tus ovejas y sabes cómo llegar al corazón del hombre, abre la mente y el corazón de los jóvenes, que buscan y esperan una palabra de verdad para su vida; hazles sentir que sólo en el misterio de tu encarnación pueden encontrar plena luz; da valor a los que saben dónde encontrar la verdad, pero temen que tu llamada sea demasiado exigente; sacude el alma de los jóvenes que quisieran seguirte, pero no saben vencer las dudas y los miedos, y acaban por escuchar otras voces y seguir otros callejones sin salida.
Tú, que eres la Palabra del Padre, Palabra que crea y salva, Palabra que ilumina y sostiene los corazones, vence con tu Espíritu las resistencias y vacilaciones de los espíritus indecisos; suscita en aquellos a quienes llamas valor para dar la respuesta de amor: "¡Heme aquí, envíame!" (Is 6, 8).
Virgen María, joven hija de Israel, ayuda con tu amor maternal a los jóvenes a quienes el Padre dirige su Palabra; sostén a los que ya están consagrados. Que repitan, como tú, el sí de una entrega gozosa e irrevocable. Amén.

Bibliography:


S. S., J. P. (1992, Septiembre 8). Mensaje del Santo Padre Juan Pablo II para la XXX Jornada Mundial de oración por las vocaciones. Retrieved Enero 10, 2013, from Vaticano: http://www.vatican.va/holy_father/john_paul_ii/messages/vocations/documents/hf_jp-ii_mes_08091992_world-day-for-vocations_sp.html




Fraternalmente en De La Salle,



Javier Balán, fsc